Poco importa cómo me llame, poco importa cuánto pese o mida, cuánto camine o cuánta agua tome por día; lo que realmente importa, es que no se cómo jodidamente comenzar esto, así que será algo así:Aún recuerdo cómo lo conocí, yo tenía diez años y él quince; caminaba por la vereda vestido de pirata junto a su hermana, ambos con parche y pañuelo y un cofre a sus espaldas. Discutían acerca de la mejor ubicación para dejar el tesoro, y cómo enterrarlo si no traían pala alguna. No les di mucha importancia, absorto como estaba con mis muñequitos de soldados, imaginando una gran guerra en la cual yo era el principal.
Al pasar junto a mi me sonrió, observandome con aquellos dos ojos penetrantes de pirata empedernido. "Buen hombre", recuerdo que me dijo, "¿tiene usted idea acerca de cuál sería el mejor lugar para guardar un tesoro?"; timidamente, negué con mi cabeza y le pregunté: "¿Qué van a hacer?"; "Salvaremos al mundo, mi querido, salvaremos al mundo ¿quieres ser un heroe?", otra vez le dije que no, ya que tenía mucha tarea por hacer.
Así lo conocí, y no lo volví a ver hasta el día de mi catorceavo cumpleaños, pero eso ya es otra historia.
Al pasar junto a mi me sonrió, observandome con aquellos dos ojos penetrantes de pirata empedernido. "Buen hombre", recuerdo que me dijo, "¿tiene usted idea acerca de cuál sería el mejor lugar para guardar un tesoro?"; timidamente, negué con mi cabeza y le pregunté: "¿Qué van a hacer?"; "Salvaremos al mundo, mi querido, salvaremos al mundo ¿quieres ser un heroe?", otra vez le dije que no, ya que tenía mucha tarea por hacer.
Así lo conocí, y no lo volví a ver hasta el día de mi catorceavo cumpleaños, pero eso ya es otra historia.
1 comentario:
la tentacion y el miedo de ser un heroe son igualmente grandes
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