viernes, 24 de agosto de 2007

Una frase

Anoche miraba una pelicula de Scola, precisamente: Una giornata particolare. Particularmente, el film no me pareció una gran maravilla de los mil mundos, un poco denso, por cierto; pero observable. No comenzaré a hablar de cine, me remitiré a los hechos:

En cierta escena de la pelicula, el protagonista pronuncia esta frase:

"Se puede llorar sólo, pero para reir: se necesitan dos"

Comencé a analizarla, a buscarle la vuelta, pero en extremo ¡era cierta! Uno puede reir sólo, puede llorar a carcajadas. Es cierto, es probable. Pero, en la practica, ¿nos reimos en soledad?

Y ¿en qué deriva esto? en millares de cosas, desde el amor, a la muerte. La principal base de cualquier relación amorosa, ¿no es, acaso, la risa?

Domina los sentidos, y dominarás al mundo.

Perdón por la tardanza

He aquí el simplón motivo de mi desaparición: Me harté del jodido blog. No por como es en si mismo, ni por nada referente a él, sino más bien por el tema a tratar. Quizá sea por eso, o quizá, ¡quién sabe! La gente está tan loca que, ¿Les sorprendería que haya dejado de escribir así sin más?
Bueno, si, volví; pero quiero aclarar, ante todo, que no he vuelto para continuar con el tema anterior. ¡Oh, no no! Si desean saber el final de aquella historia, se las puedo resumir, si si:
El chicuelo se suicida al enterarse que el otro protagonista se había acostado con su novia.
¿Desilusión? Oh, espero que no; detesto ver a la gente desilucionada, ponen una cara... mmm, ¿cómo resumirla literalmente? Ains, ¡si! Ponen cara de perro baldeado con agua helada un caluroso día de verano.

En fin, volveré a retomarlo; desde ahora en más, tratará sobre cualquier pensamiento que surja en mi inconsciente y se reproduzca en mis dedos.