viernes, 24 de agosto de 2007

Perdón por la tardanza

He aquí el simplón motivo de mi desaparición: Me harté del jodido blog. No por como es en si mismo, ni por nada referente a él, sino más bien por el tema a tratar. Quizá sea por eso, o quizá, ¡quién sabe! La gente está tan loca que, ¿Les sorprendería que haya dejado de escribir así sin más?
Bueno, si, volví; pero quiero aclarar, ante todo, que no he vuelto para continuar con el tema anterior. ¡Oh, no no! Si desean saber el final de aquella historia, se las puedo resumir, si si:
El chicuelo se suicida al enterarse que el otro protagonista se había acostado con su novia.
¿Desilusión? Oh, espero que no; detesto ver a la gente desilucionada, ponen una cara... mmm, ¿cómo resumirla literalmente? Ains, ¡si! Ponen cara de perro baldeado con agua helada un caluroso día de verano.

En fin, volveré a retomarlo; desde ahora en más, tratará sobre cualquier pensamiento que surja en mi inconsciente y se reproduzca en mis dedos.

No hay comentarios.: