Recuerdo muy bien el día que intentó demostrarme el hecho de que hasta el más forajido poseía un corazón conmovible. Se había acercado a un policía; bajo, regordete, de mirada hosca y sombría, tenía los pelos negros como el cielo en un solitario desierto azul. Era de esos tipos con los cuales uno no desearía tener problema alguno.
Le había advertido que no lo haga, que le creía, pero sin embargo caminó muy decidido, mientras yo lo miraba, de lejos. Se situó a un paso del mismísimo oficial, le dijo unas palabras, apoyó su mano sobre su hombro, y volvió hacia mi, con una sonrisa que bien podría atribuirsele a un chicuelo de 6 años tras cometer alguna travesura.
Le dije que su truco no había surtido efecto alguno, tras lo cual insistió que continuase mirando. A continuación mis ojos vieron cómo ese señor, de unos 40 años de edad, se largó a llanto tendido sin razón alguna ni por qué. Al cabo de unos 5 minutos, desenfundó su revolver y se disparó.
Le había advertido que no lo haga, que le creía, pero sin embargo caminó muy decidido, mientras yo lo miraba, de lejos. Se situó a un paso del mismísimo oficial, le dijo unas palabras, apoyó su mano sobre su hombro, y volvió hacia mi, con una sonrisa que bien podría atribuirsele a un chicuelo de 6 años tras cometer alguna travesura.
Le dije que su truco no había surtido efecto alguno, tras lo cual insistió que continuase mirando. A continuación mis ojos vieron cómo ese señor, de unos 40 años de edad, se largó a llanto tendido sin razón alguna ni por qué. Al cabo de unos 5 minutos, desenfundó su revolver y se disparó.
7 comentarios:
0-o
mmm.no esta bueno,como algun otro.
(:
un sentimentalismo interesante,
te pegó ilusiones XD
daurigu cxiam... mi gxuas cxiujn literojn...mi kaj aliaj, certe.
la fotoj ankaux belegas,,, gratuloj al la fotisto ;)
me gusta mucho la frase que abre el texto. es una de esas cosas que se tienen que repetir muchas veces para aprenderlas y aprehenderlas(no sé si se escribe así)también
un beso marco
no entendí tu otro blog..!. juliet me dijo que vos escribís estos cuentos, me gustan!. Bueno, un beso
Un poquillo cruel el chaval este.
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