Tras intentar entender por qué lo había hecho, me dijo:"Todo en el mundo tiene una explicación, en general todos tienden a intentar entenderlo del modo más complejo, cuando muchas veces la respuesta se haya en lo más simple y jamás pensado. Si escondo este pedazo de papel en la casa, ¿dónde lo buscarías? ¿cuánto tiempo podrías tardar para darte cuenta que lo pegué en la heladera? ¿1 día, 2...?, ¿nunca?; ¿por qué todos tienden a buscar las respuestas en los recovecos más complejos y misteriosos?"
Había logrado hacerme llorar, sentía que todo había sido mi culpa, que... pero no. Lo sucedido no era ni más ni menos que otra ilusión. Marco sabía que ello sucedería, lo intuía, lo veía, lo presentía, y lo único que hizo fue, ni más ni menos, preguntarle una dirección.
¿Cómo lo sabía? Nunca quise saberlo.
3 comentarios:
aia no se porque esto me recuerda algo...
mmmm no puedo recordar exactamente de donde..
stranga rakonto :)
brakumeton
si
a mi me pasa eso
intento convencerme de que las cosas son de la manera compleja que quisiera que sean, pòrque la realidad me sobrepasa y no me resigno a creerla. por eso en cambio de aceptar lo más probable, lo más simple y normal, busco razones estrambóticas para las cosas que suceden
un beso!
y no! no sé si serías tan gordo. el hecho de cocinar te quita el hambre, por lo menos de las cosas que uno mismo prepara. es como que comés con los ojos, con las manos al cocinar. además, al conocer la cantidad materias grasa y cosas que tiene todo lo que es sabroso, a uno ya le dá un poco de asco comerlo y enfila a una vida más sana. Por último, el hecho de estudiar gastronomía te motiva a hacer deportes o moverte, por lo menos a mi, aterrada por las palabras de los demás que dicen que voy a engordar jaaja.
besos
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