sábado, 17 de abril de 2010
- ¿Adónde es que va, Mr. Lepisky? - El guardaparques Jhon Mitchells me miró con su mirada preferida, aquella reservada sólo para ocaciones especiales y emergencias.
- Sólo estoy juntando algo de basura Sr.
- ¡De 6 a 10! Recuerde Lepisky, ¡de seis a diez! - y se me quedó mirando fijamente, como si esperase que le respondiera.
Eran las 10 de la mañana y mis intenciones por dejar aquel paraiso eran nulas. Me escabulli en la copa de un arbol, y esperé. Esperé tanto que mis ojos comenzaron a parpadear y parpadear, y parpadear tan pero tan lento, que apenas recordaba si estaba despierto o dormido, hasta que anocheció.
No era mi primera vez, ya en otras ocaciones había jugado tal artimaña, generalmente cuando no estaba nublado. El lugar era perfecto para dormir junto, arriba o debajo de cualquier arbol; era perfecto. El guardia nocturno temía inmiscuirse por el parque, él era un creyente.
La gente hablaba, y hablaba mucho, se decía que desde hace 50 años el parque Gilberth era visitado por seres intraterrestres, y de los de todo tipo. Una señora, Jaanaha Wai había tomado un video con ellos; el asunto recorrió el mundo en un pestañeo, sin embargo la prensa desprestigió el asunto, tratandola como la mentirosa del siglo.
- Hola Mr. Lepisky - una voz surgió de entre unos matorrales, la sangre se me subió a la cabeza, bajó por las venas finitas y se centró en mis pies.
- ¿Quién es usted? ¿Puede salir a la luz por favor?
- Perdone mi apariencia Mr., sin embargo ya estoy en la luz, yo soy la luz. - Lepisky se miró las manos con disimulado interés, estaban rojas y temblaban. Había una gran luz a su alrededor, parecía provenir de un farol, pero no había farol.
- ¿Qué es lo que es usted?
- Soy J43. Si desea mantener su privacidad, simplemente pidemelo y me apagaré.
- ¡Apagate!
Y me quedé a oscuras. Las lunas estaban tapadas por una gran cantidad de nubes azules, y había... dos lunas, una roja y otra azul.
- ¡Preeeeeeeeeeeeendete! - ¡Grité! 6 segundos más tarde podía ver otra vez.
- ¿Teme a la oscuridad Mr.?
- Digame, ¡¿por qué hay dos lunas?! ¿qué es usted?
- Centauro y Alfa, bellas ¿no es así? - la luz parpadeo.
- Creí que sólo una luna existía, y se llamaba Luna.
- Pues verá, hay dos.
- Lo sé, pero no debería.
- Pero es.
- ¿Dónde estoy? - Miré a mi alrededor, no pude ver mucho, los arboles aún seguían en su lugar.
- Está en el parque Mr. ¿quiere que llame a un doctor?
- No es necesario. ¿Dónde está el guardia?
MACME
Habían estado gritando lo mismo toda la mañana, sin intervalos siquiera para meditar. ¡Malditos talibanes!, todo el tiempo la misma rima, inmutable; como la más de las palabras sacras.
María no pegó un ojo, ¡maldito ruido!
La bebé lloraba desde las 5:33 am., hace 6 horas de eso ya. Marta, mi mujer, había salido. No mencionó un porque, tampoco pregunté, consideré poco apropiado inmiscuirme en su privacidad. Antes de ayer peleamos hasta el hartasgo, luego me desperté y no estaba. Dejó una nota sobre la mesa, decía "Antes de que te des cuent". La frase terminaba abruptamente, apenas podía leerse una "a" en el final, pero su rastro era el de un fantasma.
Me dispuse a salir a pasear, estaba asqueado de todo y necesitaba pensar acerca de todo, y por qué había sucedido tan rápido, ¡y si que fue rápido!, tanto que apenas aun no puedo entenderlo.
Dejé precisas instrucciones a los sirvientes para que controlasen de todas las necesidades de María, y me transporté.
Charleana esperaba desnuda.
- Qué rápido te transportás.
- Estaba cansado de estar allí, con la bebé y esos malditos manifestantes...
- ¡Calla! ¡Sabes bien que apoyo al partido! No tenías por qué mencionarlo...
- Perdón... - y la miré con los más grandes y explosivos ojos de gato remilgón. Ella cedió.
- Y bien, ¿por qué me llamaste? ¿qué es eso tan importante que tenés para decirme?
- El ratón escapó - murmuré por lo bajo. En ese momento sentí que temblaba.
- ¿Por qué no lo atrapás?
- Creo que merece vivir...
- Ningún ratón merece vivir - me interrumpió. Escupía las palabras.
- Lo sé. Charleana sabrás que no sería tan estúpido para acudir a ti con palabras acerca de un simple ratón. Es sólo que... no puedo decirlo.
- Dilo.
Y el mundo se me vino abajo, no podía decirle que un ratón del experimento 443 había tirado abajo con cientos de miles y quizá millones de teorías humanas, porque ese ratón, ese pequeño y peludo animalito, había tenido una hija, mi hija.
miércoles, 27 de enero de 2010
Una tarde sin él
Este fue nuestro primero intento de corto con fer, hacía mucho no lo veía, que disfruten!
lunes, 18 de enero de 2010
El poeta insurgente
*La adaptación al habla hispana ha sufrido un gran trastorno debido al poco talento del traductor en ritmos y poesías musicales.
Cuéntase, que nuestro querido protagonista, más conocido como el loco que se enamoró de la vaca lechera del pueblo, fue senteciado y luego guillotinado por los pobladores de Amada concepción del santo llorón. Pero, déjenme emitir opinión, yo no creo en nada de ello; muchos intelectuales envidiosos catalogaron la noticia como aberrante, sin embargo, podía vérselos fornicar con cabras y ovejas cuando creían estar solos en el mundo. Cierto día, al encontrarme con el primo de un nieto amigo del tio de un vecino de nuestro amado héroe, me contó que Juan Ignacio de la Fuente se había casado (sin la aprobación del buen pastor, claro está) y escribió tales poesías, de tal gusto y tal talento, que al poco tiempo adquirió la fábrica de leche más importante del país, sólo con el dinero de sus ganancias como artista. Manuelita, la vaca falleció 20 años después de haberse casado, fruto de un cancer de mama fulminante.
sábado, 15 de agosto de 2009
real y real
- No sé si estoy preparado.
- Pero si me dijiste que el mes pasado saliste.
- Te mentí.
- Henry, ¿hace cuánto no sales?
- 10 años.
- Eso es mucho tiempo – esbozó Mika, no sin una sonrisa.
- Lo sé.
- ¿No deseas que nos veamos?
- Perdóname, es sólo que...
- Todos pasamos por ello, no niegues tu realidad Henry.
- Mañana saldré Mika, te lo prometo. Desconectaré mis circuitos cerebrales, y dejaré de ingerir alimentos artificiales, saldré de esta incubadora del demonio. Conoceré mi cuerpo, de seguro ha cambiado mucho en estos últimos años, si, mañana lo haré. - Suspiré. Ella me tomó de la mano, pero no me atreví a mirarla, después de todo ¿quién era ella?
viernes, 14 de agosto de 2009
DV4
Estas palabras las escribo desde mi vieja Pavilion, hoy cumple noventa y tres años, y parece nueva. Funciona cómo antes, pero mis dedos ya no sirven, y este teclado de cursor da asco. Pero es hermosa, ¡aún recuerdo cuando la compré! Toda flamante y cobriza, aún pueden notarse sus pequeños detalles. Me siento un loco al estar usándola, las cosas han cambiado mucho en estos últimos tiempos, tanto así que hoy he decidido rendirme; porque, como verás, además de ser hoy mi cumpleaños, la empresa Bjh ha anunciado su última gama de, mmmh, creo que le dicen SEE, ¡nunca lo he entendido! este modelo incorpora virtualización de sueños y capacidad sensorial completa. La raza humana no necesitará moverse para sentir. Pero claro, si no eres joven y de mente fresca hay muchas limitaciones, tanto así que traen una etiqueta: el riesgo a muerte inminente es del 64% en personas mayores a 70 años. Yo tengo 113 y acabo de comprarla. Chau compu, siempre te quise.
viernes, 22 de mayo de 2009
Hola Marco
Hace 4 años, cuando me regalaron mi primer robot lloré de emoción, yo tenía 15. Marga, la llamé; era ágil como ninguna, mi robo-niña podía correr a 800km/h durante más de 6 años.
3 meses más tarde me encontré en la calle una Terminal*.
* Terminal: dícese de un aparato capaz de modificar el comportamiento lógico-técnico de otros aparatos.
Ese día llegué a mi casa más rápido que nunca, moría de ganas por ponerme a jugar con ese aparatillo nuevo. Corría el año 6842, era martes y llovía. Mi mochila estaba empapada, la abrí, ahí estaba, una hermosa Terminal X68D, último modelo, reluciente. Probablemente había caído de los bolsillos de algún programador, tan apurados que andan.
La encendí y me recosté en mi burbuja.
- Hola Marco.
- ¡Hola X68D! Por favor, quiero que me des tu información.
- Mi nombre es Kamila, soy una Terminal X68D fabricada en Xoon en el corriente año, mi configuración ha sido reseteada hace 2 días. ¿Deseas configurar mi seguridad?
- No en este momento, ¿puedes decirme quién era tu antiguo dueño?
- No tengo esa información.
- Gracias.
De pronto aparecí en un cuarto lleno de gente; todos corrían de aquí para allá, algunos buscando y llevando información, otros preguntando y analizando, pensando y trabajando. Era la gran sala de los programadores. Me desconecté. Me dio vergüenza, miedo. ¿De dónde había salido la terminal? ¿Por qué había sido reseteada?
Apagué mi burbuja y me acosté, la lluvia había cesado.
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- Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30.
- Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30
- ¡YA TE OIIIIIIIIII!
El robot cayó, odiaba cuando marga me despertaba. Y realmente, lo lograba; tan molesta se tornaba que mañana tras mañana me hacía dar un colérico brinco al suelo. Siempre era igual .
Mientras me preparaba para salir al universo, pensaba en ello, ¿por qué Marga no me despierta con un dulce beso de buenos días? ¿por qué había yo de soportar tal injuria matutina? Cierto era que uno podía ordenar lo que sea a un robot, pero robots eran los de antes, y estos últimos tenían algunas limitaciones de cara al uso cotidiano.
En el entrenamiento espacial, se me ocurrió que debía modificarla, ¡si! a mi robot. Debía hacer de ella la mejor de las robot, ¡todos me la envidiarían!
- ¡Buenos días Marco!
- Hola terminal.
- ¿Deseas definir los parámetros de seguridad?
- Si.
- Marco, recuerda responderme con afirmativo o negativo, esto es sólo para tener un mayor control de la información.
- Está bien.
- ¿Deseas definir los parámetros de seguridad?
- AFIRMATIVO.
- Marco, ¿Deseas compartir mi uso con otro ser?
- NEGATIVO.
- Listo Marco, la seguridad ha sido definida; ¿deseas hacer algo más?
- Quiero programar a mi robot.
- Lo siento, pero no hay información al respecto, ¿deseas realizar otra consulta o especificar una acción?
- Negativo.
Y como la última vez, de pronto estaba yo dentro de la sala de programadores nuevamente. Comencé a caminar, era un lugar muy amplio. Mientras más me adentraba por sus inmensos pasillos, más grande todo me parecía. Tenía aspecto de palacio, pero el techo en vez de las estrellas de siempre, mostraba unos y ceros. Embobado contemplaba aquel enjambre, extasiado por la velocidad, anonadado por la cantidad de información que allí se encontraba.
Alguien se posó a mi lado:
- Hola señor.
- Hola chabalete, ¿está todo bien?
- Si de maravillas.
- Perdona, ando muy ocupado.
- Sólo una pregunta, ¿dónde consigo información para modificar mi robot?
- ¿Tenés una Terminal?
- Si, ella me trajo.
- Es muy fácil, primero debés conectar tu terminal al robot y luego preguntar por las opciones; si tenés alguna duda, no dudes en mirar en las paredes - y atravesando con su mano derecha la pared sacó un manojo de datos - tomá, con esto podés empezar.
- ¿Cómo lo hacés?
- Sólo metés la mano, y buscás. ¡Adiós, me voy!
- Ad... - Y desapareció.
Me senté en el suelo, estaba tibio. Tenía un manojo de papeles bastante grande, 837 páginas. No tenía tiempo, según el reloj eran las 9 de la noche, pronto mi madre me desconectaría de la burbuja; ¡maldita cena familiar!
Dos años atrás, cuando me regalaron mi primer burbuja - esta era mi sexta - me la pasaba adentro corriendo por hermosas llanuras soleadas, buceando bajo el océano sideral; y lo mejor: explorando la galaxia.
Pero mi madre, que no esta acostumbrada a 'esos asuntos de la modernidad' jamás lo entendió. Ella es de otra época, no puede comprender lo divertido que es pasarse el día en 'la ola', simplemente, flotando. Yo siempre le dije: 'tenés mucho problema con la virtualidad, pero te la pasas arriba de tu robot sin hacer más'.
La burbuja la trajeron los Nononitos, del planeta Pono; una raza por demás inteligente. Cuando la probé por primera vez, aluciné: era una nueva concepción de realidad alternativa.
Al encenderce, el cuerpo comienza a flotar, situándolo entre el techo y el suelo, justo en el medio. Al segundo los ojos se cierran y se entra.
El sueño comienza, uno ya se encuentra conectado... así como otros miles de miles de billones de seres en el universo. Al ingresar, todo conocimiento personal se añade de forma automática a la gran base, dando la posibilidad de poder conocer y estudiar a todo ser en el universo, así cómo de tener acceso a casi toda la información galáctica existente; y digo casi, porque también existe el KKjhgg, pero los humanos no lo podemos usar, no siendo humanos.
- ¡¡QUÉ APAGUES!!
- ¡Mamá casi pierdo la información, estaba llendo!
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Y me leí el manual, 837 páginas y 6 renglones. Eran los conceptos básicos, desde cómo conectar la terminal a mi robot, hasta cómo hacer modificaciones sencillas en el comportamiento principal. No veía la hora de ponerme a jugar con mis nuevos conocimientos, pero mi semana había estado tan agitada con los entrenamientos, que apenas casi me hacía tiempo para prender la burbuja: y me encantaba caminar por otros mundos.
Mañana comenzaba mi feria de aprendizaje, tenía 15 días de ocio y entretenimiento y...
- Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30.
- Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30, despierta, son las 8:30.
- ¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHH!
- Buenos días Terminal.
- Hola Marco.
- Crear conexión con Nd88, aka Marga. - Primero debía conectarme...
- Conectado.
- Kamila, ¿podés decirme que sabés acerca de Marga?
- Nombre de pila, Marga; tipo, Robot hija del modelo AJHGA6, encendida hace 14 años, estado general óptimo, sin averías.
- Por favor, necesito acceso a la configuración.
- No tenés permisos.
- ¿Por qué?
- Permisos insuficientes.
- Gracias.
Lo había olvidado, estaba bien claro escrito, probablemente subrayado.
- Hola Marga.
- Hola Marco.
- Necesito conectarme desde la Terminal, a ti. ¿Podés darme permisos?
- Ahora tenés permisos.
- Gracias, ahora te desconectaré nuevamente, perdón.
- No te preocupes, apagado general en 5 segundos, 4, 3...
Volví a la terminal.
- Kamila, necesito conexión con Marga.
- Tenés conexión.
- Por favor, necesito entrar a la configuración.
- ¿Deseas configurar algo en especial?
- Conductas.
- ¿Algún tipo de conducta?
- Despertar.
- No existe esa conducta, ¿qué tipo de conducta buscas?
- Despertador, ¡despertar!, ¡¡acción!!
- Configuración encontrada, despertador. ¿Qué deseas modificar?
- Métodos.
- El método predeterminado es acercarse y comenzar a gritar: Marco, despierta, son las 8:30. Se sube el ritmo de voz, hasta volverse intenso.
- Gracias, deseo modificarlo, las nuevas instrucciones son: Buscar ropas y abrigos perfectos para el día y ocación, acercarse y vestir al propietario. Luego levantarlo, y conectarlo a la burbuja. - Me sonreí al terminar estas últimas palabras, era perfecto.
- Modificación exitosa.
- Cierro, chau.
Esa noche me costó dormirme, pero a las 8 de la mañana perdí el sueño. Quería saber si había funcionado, ¿habría cometido algún error? Debía esperar. Media hora más. Cerré los ojos.
- Maaaarco.
- ¿Qué pasa?
- Perdoname si es que estabas ocupado, pero hace tres días que no almorzás conmigo.
- ¿Eghh? - Casi me caigo al suelo. ¡Tres días!
- Bajá, te espero en la mesa.
Habían pasado tres días, tres días desde lo último que recuerdo. ¿Por qué no desperté al entrar a la burbuja? ¿Qué pasó en todo ese tiempo? Tenía mucho hambre, mi estomago crujía.
Me senté a la mesa y almorcé rápido.
Rinnnggggggggg. Rinnnggggggggg. Rinnnggggggggg.
- Tu novia Marco.
- ¡Luna, amor!
- Hola Marco, me di una vuelta.
- Pasá.
- Me tenías olvidada. ¿ya no te acordás de mi?
- Vení, tengo algo que mostrarte.
- ¿De dónde la sacaste?
- La encontré en la calle.
- Seguro era de alguien.
- No, estaba desconfigurada. Anoche modifiqué a mi Marga.
- ¿Qué hiciste qué?
- La modifiqué, ahora ya no me despierta como antes, ¿recordás?
- Si.
- Cambié sus opciones con la Terminal para que me vista, y luego me lleve a la Burbuja.
- ¿Así dormido?
- Si.
- Te felicito.
- No, pero, algo pasó, eran las 8 de la mañana, hace dos días...
- Marco amor, perdoname pero estaba con las chicas y...
- Te vas.
- Me voy.
- Te odio.
Y la tuve que alcanzar corriendo:
- Si. Yo también te amo.
Entré en mi cuarto y me senté. De pronto todo comenzó a girar, y no sé si la presión pero...
- Deberías ver el mundo de vez en cuando. - Dijo mi madre mientras me desconectaba de la Burbuja.
- Gracias Mamá.
- Veo que madurás.
No le respondí, fui corriendo a buscar la Terminal, debía revertir los cambios en el Robot. Quedarme dormido en la Burbuja no parecía ser algo sano.
Habían pasado otros dos días nuevamente, me habría desmayado y luego el robot me ingresó nuevamente a la virtualidad. No le conté nada a mi madre, no lo entendería.
Entré a la Terminal, y devolví a Marga su antiguo despertador.
Mi corazón latía bien fuerte; todo se volvió eternamente molesto y pesado, hacía calor, todo se fue para abajo.
- Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30, Marco, despierta, son las 8:30.
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Me conecté a la sala, ese día estaba lleno de gente. Parecía explotar de tal cantidad. Comencé a recorrer, me gustaba observarlos moverse, en filas, por los aires, volando y corriendo, saltando y gritando. Era un hormiguero, y yo era parte de él.
Alguien se posó a mi lado.
- Nunca te he visto por aquí, soy Kok, y tenés algo que me pertenece. -Lucía una capa amarilla, botas doradas y guantes rosas; su cara era invisible, su voz aniñada.
- Hola Kok.
domingo, 2 de septiembre de 2007
La maqueta sombría
viernes, 24 de agosto de 2007
Una frase
En cierta escena de la pelicula, el protagonista pronuncia esta frase:
"Se puede llorar sólo, pero para reir: se necesitan dos"
Comencé a analizarla, a buscarle la vuelta, pero en extremo ¡era cierta! Uno puede reir sólo, puede llorar a carcajadas. Es cierto, es probable. Pero, en la practica, ¿nos reimos en soledad?
Y ¿en qué deriva esto? en millares de cosas, desde el amor, a la muerte. La principal base de cualquier relación amorosa, ¿no es, acaso, la risa?
Domina los sentidos, y dominarás al mundo.
Perdón por la tardanza
He aquí el simplón motivo de mi desaparición: Me harté del jodido blog. No por como es en si mismo, ni por nada referente a él, sino más bien por el tema a tratar. Quizá sea por eso, o quizá, ¡quién sabe! La gente está tan loca que, ¿Les sorprendería que haya dejado de escribir así sin más?Bueno, si, volví; pero quiero aclarar, ante todo, que no he vuelto para continuar con el tema anterior. ¡Oh, no no! Si desean saber el final de aquella historia, se las puedo resumir, si si:
El chicuelo se suicida al enterarse que el otro protagonista se había acostado con su novia.
¿Desilusión? Oh, espero que no; detesto ver a la gente desilucionada, ponen una cara... mmm, ¿cómo resumirla literalmente? Ains, ¡si! Ponen cara de perro baldeado con agua helada un caluroso día de verano.
En fin, volveré a retomarlo; desde ahora en más, tratará sobre cualquier pensamiento que surja en mi inconsciente y se reproduzca en mis dedos.
martes, 27 de marzo de 2007
Segunda parte
Con devoción y paciencia me había instruido acerca de que hacer ante tal menester catastrófico, sus palabras parecían sencillas; pero, ante cada punto, lo detenía exclamando que nada era tan simple. Él se limitaba a sonreír amablemente, observandome con aquella mirada reservada para casos excepcionales."Mi muy querido, ¿para qué necesitas eso? El autoestima no es más que un juego mental. Es muy simple, cree y concientizate que sos la persona más bella del mundo, que a todos les interesa tus palabras y todas esas cosas... y voilá, tu autoestima será tan grande como el tumor cerebral de aquella rata de laboratorio." exclamó, mientras señalaba con su dedo indice a un mamífero muy grande que corría hacia las alcantarillas del laboratorio Roche.
Era demasiado cierto, esa era la clave, pero ¿cómo transformar mi propio ser? ¿valía la pena intentar cambiar por alguien a quien nunca había visto reír?
"Nadie vale la pena, hasta que vale la pena; pero entonces, ya es demasiado tarde", sus palabras aturdían mi conciencia, algo agitada y confundida. Me acurruqué en mi sillón, y observando la luna llena, me dormí.
El día pactado había llegado, era el momento de la acción. Sabía dónde estaría ella, él me lo había dicho, sabía a que hora llegaría y qué haría. "Todo ha de resultar como una película", Marco había insistido una y otra vez en ese punto, en el que apoyaba todo su plan, tan meticulosamente elaborado y meditado. Yo tenía fé en él, nunca me había descepcionado.
Ella salió del cine de la mano de un muchacho algo apuesto. Ambos estaban serios. Yo esperaba sentado, en el suelo, junto a una pared, escondido y esperando mi momento para entrar en acción. Las instrucciones decían: "Esperar en la pared, sentado, y acercarse cuando ella comience a llorar".
El tiempo se sucedía, personaje extraño y muchacha amada se encontraban sentados en una mesa, frente a las salas de cine, charlando muy a gusto.
Suena un celular, el chico extraño atiende, corta, le dice algo a ella y sale corriendo de la escena. Ella comienza a llorar. Me acerco, colorado y pálido a la vez, cualquiera podría asegurar que mantenía mi color natural. Susurro las palabras previstas en su oído, tan bello y tibio; ella ríe y me observa. Se enjuaga las lágrimas y se cierra el telón.
lunes, 26 de marzo de 2007
Amor
Sentirse olvidado por el mundo es trágico, pero más trágico aún es olvidar la sensación que trae el mundo. Así me sentía yo, como quién cree entender todo, y a su vez nada.Cuando Marco terminó de escuchar la historia, musitó: "Algo habrá que hacer..." para luego preguntar: "¿nunca la viste reír?".
jueves, 15 de marzo de 2007
Zqwert
Tras intentar entender por qué lo había hecho, me dijo:"Todo en el mundo tiene una explicación, en general todos tienden a intentar entenderlo del modo más complejo, cuando muchas veces la respuesta se haya en lo más simple y jamás pensado. Si escondo este pedazo de papel en la casa, ¿dónde lo buscarías? ¿cuánto tiempo podrías tardar para darte cuenta que lo pegué en la heladera? ¿1 día, 2...?, ¿nunca?; ¿por qué todos tienden a buscar las respuestas en los recovecos más complejos y misteriosos?"
¿Cómo lo sabía? Nunca quise saberlo.
lunes, 5 de marzo de 2007
Un día más
Le había advertido que no lo haga, que le creía, pero sin embargo caminó muy decidido, mientras yo lo miraba, de lejos. Se situó a un paso del mismísimo oficial, le dijo unas palabras, apoyó su mano sobre su hombro, y volvió hacia mi, con una sonrisa que bien podría atribuirsele a un chicuelo de 6 años tras cometer alguna travesura.
Le dije que su truco no había surtido efecto alguno, tras lo cual insistió que continuase mirando. A continuación mis ojos vieron cómo ese señor, de unos 40 años de edad, se largó a llanto tendido sin razón alguna ni por qué. Al cabo de unos 5 minutos, desenfundó su revolver y se disparó.
jueves, 1 de marzo de 2007
Ilusiones
"¿Has leído el libro que te regalé?", me preguntó luego de un incómodo silencio. Le dije que si, que me había gustado pero que no era más que un cuento de ficción.¿Qué haríais -preguntó el maestro a la concurrencia- si Dios os hablara directamente a la cara y os dijera: "Os Ordeno Que Seáis Felices En El Mundo Mientras Viváis?"
Su voz había sonado más imponente que de costumbre. "¿Acaso no comprendés el mensaje?", me preguntó jocosamente, a la vez que acomodaba su negro pelo azabache. Negué con firmeza y sonrió. Tras suspirar con vigor, anunció que debía irse.
Aún recuerdo cómo, al día siguiente, me desperté de un sobresalto: había soñado con Marco, él me miraba desde los cielos, volando como un ave más, y entre risas, me gritaba "¿Aún piensas que es un cuento de ficción?".